Estados Unidos ha intensificado desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca su estrategia para reforzar el control político, económico y militar sobre América Latina y el Caribe.
El denominado 'repliegue hemisférico' pretende recuperar posiciones perdidas durante las últimas décadas y convertir nuevamente al continente americano en la principal retaguardia de Washington frente al ascenso de China.
La estrategia comenzó a desplegarse desde principios de 2025 y supone un aumento considerable de los recursos dedicados al continente.


























