El neodarwinismo preconizado
por Epstein y sus secuaces
contemplaba la necesidad de que
las masas incautas cooperasen.
A tal efecto, y con su entusiasta connivencia
se edificó el panóptico digital...
En el capítulo anterior de esta serie hemos hecho un recorrido por la injerencia de Jeffrey Epstein en la academia, fundamentalmente en Harvard, centrándonos en su interés por los aspectos del poshumanismo relacionados con la biología, la genética o la medicina.
Personajes tan diversos y aclamados como Bill Gates o Peter Thiel, con la omnipresente cooperación filantrópica de Jeffrey Epstein, tejieron una intrincada red de beneficio privado disfrazado de avance científico e interés general.
En este capítulo vamos a profundizar en la otra pata del transhumanismo:
el control de masas.

















