Christian Cirilli es un analista político argentino, nacido el 20 de junio de 1972 en Buenos Aires. Licenciado en Administración (UBA), manifestó su interés en asuntos internacionales, economía, geopolítica y globalización, expresando sus opiniones en su "bitácora" personal: LA VISIÓN. |
Como en el panóptico descrito por Foucault, no es la certeza de la vigilancia lo que disciplina las conductas, sino la posibilidad permanente de ella.
Rebobinemos:
el jueves 4 de junio de 2026, ambos analistas liberaron públicamente la noticia de que Irán ya posee o muy pronto poseerá armas nucleares.
Como especularán, esto sería un órdago total a la estabilidad de Medio Oriente, e incluso, global.
Puede que parezca una consecuencia lógica de la "Guerra (de decapitaciones) de 12 días" (junio de 2025), de la hiperestimulada Revolución de Color de enero de 2026 y de la obscena ofensiva israelo-estadounidense del 28 de febrero, cuyos efectos distan mucho de haberse agotado y actualmente reviven en un nuevo intercambio de fuego.
Sin embargo, lejos de constituir una aspiración histórica, como lo han sostenido reiteradamente Israel y Estados Unidos en diversos foros y denuncias mediáticas, Irán se ha mostrado tradicionalmente renuente al desarrollo de armas de destrucción masiva, no solo de carácter nuclear, sino también químico o biológico, posición fundamentada tanto en consideraciones estratégicas como en argumentos de carácter religioso y doctrinario.
Descarnada y conmovedora imagen de una madre kurda muerta abrazando a su bebé, ambos asesinados durante el ataque iraquí dirigido por el general Ali Hassan al-Majid, primo de Saddam Hussein, quien desde allí sería conocido como "Alí el Químico". Entonces se creía que los kurdos se alzarían contra el régimen baasista, razón por la cual fueron brutalmente reprimidos. |
Inédita fotografía del presidente de la República Islámica de Irán, Alí Jameneí, visitando el monte Shnrwe (también transcripto como Shinrowe, Shnirwe o Shindirwē), situado al noreste de Halabja, en la frontera entre Irak e Irán, poco después del ataque químico de marzo de 1988. |
La fabricación de armas químicas en Irak durante la década de 1980 constituyó un emprendimiento de carácter internacional en el que participaron empresas e instituciones de diversos países mediante el suministro de precursores químicos, equipamiento industrial, tecnología de doble uso y componentes necesarios para la producción y empleo de agentes químicos de guerra. Todo ello tuvo lugar en un contexto de nula presión internacional por parte de las potencias occidentales, entre ellas Estados Unidos, cuya política hacia Bagdad fue benevolente. |
Irán e Israel...
Aunque ambos países se habían convertido en enemigos irreconciliables tras el triunfo de la Revolución Islámica, compartían un interés estratégico en impedir que Bagdad adquiriera capacidades nucleares, circunstancia que ha llevado a señalar una coincidencia de objetivos basada en la vieja premisa de que,
"el enemigo de mi enemigo es mi amigo".
El 30 de septiembre de 1980, apenas una semana después del inicio de la invasión iraquí de Irán, la Fuerza Aérea de la República Islámica de Irán (IRIAF) con sus F-4E Phantom II lanzó la Operación "Scorch Sword" contra el Centro de Investigación Nuclear de Tuwaitha, situado a unos 17 kilómetros al sudeste de Bagdad.
En el complejo se encontraba el reactor nuclear de origen francés Osiris (llamado Osirak o Tammuz, en Irak) de 40 megavatios y aún en fase de construcción.
Uno de los (entonces novísimos) General Dynamics F-16A Fighting Falcon israelíes repostando combustible para llevar a cabo la Operación Ópera. El 7 de junio de 1981, una formación de cazas F-16A, escoltada por F-15A, bombardeó el reactor Osirak en territorio iraquí. Fue el debut operacional del F-16. |
el Irak baasista de Saddam Hussein...
Y no lo hizo solo:
la faena la culminaría Israel meses después, nutriéndose de los informes de Inteligencia y las fotografías de reconocimiento logradas y compartidas por la IRIAF...
Técnicos franceses participan en la construcción del reactor nuclear de Osirak, en el complejo de Tuwaitha, cerca de Bagdad, a principios de 1980. La instalación constituía el núcleo del programa nuclear iraquí antes de ser atacada por la aviación iraní, en 1980, y la israelí, en 1981. |
Informe clasificado que confirma el ataque de dos F-4E iraníes contra el centro de investigación nuclear iraquí, en octubre de 1980. |
La invasión iraquí, estimulada y respaldada por las potencias occidentales e incluso el bloque socialista, planteó para Teherán la posibilidad de enfrentar ataques con armas químicas, biológicas y nucleares.
Y así ocurrió, en parte...
Soldados iraníes en una trinchera improvisada con sus máscaras antigás para evitar el efecto de los agentes nerviosos sobre sus pulmones. |
Es más:
el ayatolá Ruhollah Jomeiní emitió en plena guerra contra Irak una fatwa [1] que impedía responder a los ataques químicos iraquíes con armas equivalentes.
La posición ética de Ruhollah Jomeini frente a los ataques químicos iraquíes consistió en rechazar una represalia equivalente. Según diversos testimonios de funcionarios iraníes de la época, Jomeiní consideraba que responder con armas químicas significaría "pagar con la misma moneda" y no haría a Irán diferente del régimen de Saddam Hussein. |
El líder supremo Alí Jameneí también emitió una fatwa como su predecesor: esta vez, prohibiendo la producción del armamento nuclear. |
Como si fuese poco, la ofensiva se produjo apenas después del fracaso de los intentos de desestabilización interna - una clásica "revolución de color" - registrados a fines de 2025.
El objetivo de la campaña, hartamente reconocido por Netanyahu y Trump, era propiciar un "cambio de régimen" e instalar un gobierno alineado con los intereses occidentales.
El magnicidio del anciano líder fue celebrado públicamente por Trump y Netanyahu como un inconmensurable éxito estratégico.
En un gesto despreciable, el inquilino de la Casa Blanca hasta se jactó de que él mismo nombraría al nuevo Líder Supremo.
Sin embargo, aquella decisión probablemente constituyó un gravísimo error estratégico...
Lejos de provocar desmoralización, resignación o el colapso de la voluntad de resistencia iraní, la eliminación de Jameneí pareció reforzar la cohesión interna del país.
La indignación generada por su muerte, sumada al deseo de represalia frente a una agresión percibida como existencial, contribuyó a fortalecer tanto el espíritu de lucha como la identidad nacional iraní.
Así, en lugar de debilitar a la República Islámica,
¡la operación terminó proporcionando un poderoso elemento de movilización política y social...!
Más allá del lamento y la conmoción, el asesinato del Líder Supremo Alí Jameneí constituyó un punto de inflexión para la dirigencia iraní, que pasó a considerar indispensables medidas extremas para garantizar la supervivencia del Estado frente a una ofensiva de dimensiones sin precedentes. |
El texto en farsi dice "Luz sobre luz". Es una frase de origen coránico (Corán 24:35, el llamado Verso de la Luz) y se utiliza para transmitir una idea de iluminación espiritual, guía divina o santidad. |
Lo cierto es que Irán tuvo que asumir este conflicto con la seriedad que requería la hora:
como un auténtico punto de inflexión estratégico.
En lugar de limitarse a respuestas simbólicas o calibradas, optó por una escalada multidimensional:
atacó bases estadounidenses situadas en las (técnicamente beligerantes) monarquías del Golfo, golpeó infraestructuras críticas de esos países con fines de coerción, lanzó sucesivas oleadas de misiles contra Israel, dificultó y evitó el acercamiento de fuerzas navales estadounidenses a la zona de operaciones y, finalmente, procedió al cierre selectivo del Estrecho de Ormuz, haciendo valer la soberanía sobre sus aguas y cobrando peajes.
En otras palabras,
recurrió de manera simultánea a gran parte de las herramientas de presión militar y geopolítica que durante años había presentado como opciones de último recurso, pero que hasta entonces se había mostrado reticente a emplear de forma abierta por temor a las represalias.
Todas estas medidas fueron inesperadas por la coalición israelo-estadounidense, dado que Irán nunca había reaccionado tan temerariamente.
fue el intento de capturar uranio enriquecido en Isfahán a través de una operación que fingía ser un rescate de un piloto abatido.
Hablé de ello en mi artículo "Una tregua de cristal".
Restos de dos aviones MC-130J Commando II y los helicópteros MH-6 Little Bird que portaba en su interior. Esta operación fue montada el 5 de abril de 2026, según algunas fuentes, para extraer uranio altamente enriquecido. Pero fracasó rotundamente. |
Es probable que dispusiera de información de inteligencia que indicaba que Teherán había tomado la decisión de avanzar hacia la obtención de un arma nuclear.
A decir verdad, hasta el inefable Rafael Grossi lo había señalado (véase "Una tregua de cristal"). Pero a esas alturas poco podía hacerse: el nivel de alerta de las defensas iraníes era máximo.
La única alternativa concebible habría sido la destrucción total del país vía ataque nuclear, algo que Trump insinuó repetidamente con su particular retórica cuando afirmó que,
"toda una civilización morirá esta noche" o cuando amenazó con "llevarlos de vuelta a la Edad de Piedra".
propiciar un cambio de régimen
desmantelar los programas misilísticos iraníes
poner fin al enriquecimiento de uranio
garantizar la seguridad del Estrecho de Ormuz - no se alcanzaron
Buscando una salida política, Washington solicitó una cumbre en Islamabad para intentar lograr a través de la negociación todo aquello que no había podido lograr a fuerza de bombazos.
Islamabad, capital de Pakistán, fue el escenario de conversaciones entre una delegación iraní encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y una delegación estadounidense liderada por el vicepresidente J. D. Vance. El encuentro tuvo lugar el 11 de abril, pocos días después de la tregua unilateral declarada por Washington el día 8 y a seis días de la fracasada incursión en Isfahán para capturar el uranio enriquecido. |
utilizar su fuerza aérea para aniquilar todo ser viviente que deambule debajo, barriendo literalmente ciudades como Bint Jbeil o Tiro [Véase "Ucrania, Irán y la guerra de desgaste global" y mi último escrito "Donde nacen las resistencias"].
La idea:
destruir Hezbolá y mantener viva la llama del conflicto contra Irán.
Hezbolá no solamente no ha cedido ante las pretensiones de desmovilización y desarme, sino que vende cara la ocupación israelí de Líbano, aun cuando las respuestas son demoledoras:
cada pérdida material sufrida por los israelíes - como la destrucción de un tanque Merkava por parte de un dron de Hezbolá - suele ir acompañada de bombardeos de represalia que matan familias enteras.
Es la Doctrina Dahiya a pleno, en cada ocasión.
Es mantener viva la llama de la guerra en la que tanto le costó comprometer a Washington.
Como una hiena, no soltará esas pantorrillas...
La permanencia de posiciones israelíes en ciertas áreas del sur del Líbano, justificadas por consideraciones de seguridad, constituye uno de los aspectos más controvertidos de la guerra. Si una situación análoga involucrara a Hezbolá ocupando territorio israelí bajo argumentos comparables, es razonable suponer que la reacción mediática, diplomática e internacional sería escandalosa. En las últimas décadas, las principales incursiones militares transfronterizas han sido llevadas a cabo por Israel en territorio libanés - durante la invasión de 1982 y la posterior ocupación del sur del país hasta 2000, en la guerra de 2006 y en las operaciones más recientes - mientras que no ha existido una ocupación equivalente de territorio israelí por parte del Líbano o de Hezbolá. |
Trump viene planteando estos puntos:
Irán debe abrir el Estrecho de Ormuz sin recibir tarifas. Pero Irán ha enfatizado que, primero, Estados Unidos debe levantar el bloqueo del Golfo de Omán, y recién allí abrirá el estrecho según sus acuerdos predeterminados. Estos acuerdos podrían ir desde la supervisión e inspección de barcos hasta la provisión de servicios y seguridad.
Irán debe desmantelar o destruir sus reservas de uranio enriquecido. Los iraníes directamente desconocen esa exigencia..
El 31 de mayo, mientras fuerzas estadounidenses atacaban la costa iraní del Estrecho de Ormuz, Trump presionaba con su apertura total y la entrega inmediata de todo el uranio enriquecido. |
La liberación inmediata de 12.000 millones de dólares en activos congelados para Irán.
Alto el fuego en Líbano.
El principal negociador iraní en Islamabad, Mohammad Bagher Ghalibaf, no se hizo ilusiones tampoco.
Mohammed Bagher Ghalibaf
manifestó la inflexible postura iraní.
El portavoz del ejército iraní, brigadier general Abolfazl Shekarchi sostuvo que:
El régimen agresor y asesino de niños sionista, aprovechando la oportunidad de alto el fuego y la flagrante invasión del territorio libanés, ha derramado la sangre de más de 3.000 personas inocentes, incluidas mujeres y niños.
Mientras tanto, los gobernantes de los países occidentales han optado por el silencio o el apoyo a estos crímenes antihumanos.
La continuación de tales crímenes, añadió, no será tolerable para las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán.
El 1° de junio, Irán anunció la suspensión de las conversaciones indirectas con Estados Unidos, condicionando su reanudación al cese de las masacres en Líbano y a la retirada israelí de los territorios ocupados.
En paralelo, si ello no ocurría inmediatamente, prometieron un bloqueo total del estrecho de Ormuz y restricciones en el acceso a Bab el-Mandeb, en la entrada del mar Rojo (lo cual acaba de suceder).
Estás loco. Habrías estado en la cárcel si no fuera por mí. Yo soy quien te salvó. Ahora todo el mundo te odia y todo el mundo odia a Israel por tu culpa.
No sabemos si existió ese calibre de epítetos, o si es una maniobra para lavar la imagen de Trump, al que muchos sindican como un títere de Netanyahu.
La conversación, al menos, sí tuvo lugar...
Donald Trump afirmó haber mantenido una conversación "muy productiva" con Benyamin Netanyahu, en la que sostuvo públicamente que no habría presencia de tropas israelíes en Beirut y que, según contactos indirectos, Hezbolá tampoco llevaría a cabo ataques en ese contexto. |
Donald Trump afirmó haber empleado términos particularmente duros al dirigirse a Netanyahu. Sin embargo, ello no parece haber producido efectos tangibles. Las operaciones israelíes sobre el Líbano continuaron con la misma intensidad y capacidad destructiva que habían caracterizado las fases anteriores del conflicto. |
Extraño cambio de postura:
de exigir su "exterminación como civilización", de hacerlo blanco de una campaña atroz de bombardeos que incluyó la eliminación de su Líder Supremo y la neutralización de altos cuadros políticos y militares... a negociar un acuerdo consensuado.
De promover una violenta insurrección interna a considerarlos un gobierno legítimo.
De incurrir en episodios particularmente despiadados, como la muerte de 168 estudiantes menores en Minab, a querer incluso compartir el control del Estrecho de Ormuz.
En ese contexto, el brusco cambio de tono resulta, cuando menos, difícil de conciliar con la retórica y las acciones que habían caracterizado la etapa previa del conflicto.
¿A qué se deberá?
¿Es únicamente por la resiliencia y resistencia iraní?
¿O ha ingresado un nuevo recurso, aún oculto, entre las posibilidades de acción?
El misil balístico más avanzado de Irán es el Jorramshahr-4. Capaz de llevar múltiples ojivas y con un rango de 2.000 kilómetros. Este sería seguramente el misil indicado para una carga nuclear. Su nombre alude a la ciudad que Irán recuperó de Irak en 1982 después de brutales combates. Fue llamada "La Ciudad de la Sangre" y como Stalingrado, se convirtió en el símbolo definitorio de la resistencia iraní y la eventual victoria. |
Ambos sostienen que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, transmitió al primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif - convertido en el principal canal indirecto con Washington - una detallada hoja de ruta sobre la respuesta que adoptaría Teherán en caso de que se intensifiquen los ataques contra Irán o sus aliados regionales, consistente en:
Retirada inmediata de las negociaciones de paz nuclear en curso (paso ya dado).Abandono total del marco del futuro Tratado Nuclear.
Detonación de un dispositivo nuclear en territorio iraní, ejecutada no como arma de guerra, sino como una demostración innegable de la capacidad soberana y el control absoluto sobre la escalada del conflicto.
Es importante destacar este hecho:
entre los días 31 de mayo y 3 de junio, Estados Unidos bombardeó radares, centros de control de drones y otras instalaciones militares iraníes en Goruk, Sirik y la isla de Qeshm, aparentemente, para sondear la capacidad de lucha iraní (para no perder la costumbre, en medio de negociaciones).
En respuesta, Irán lanzó misiles balísticos y drones contra bases estadounidenses en Kuwait y Bahréin, y algunos misiles antibuque contra buques estadounidenses en el Golfo de Omán.
Misiles balísticos iraníes Jeibar Shekan parten hacia sus objetivos en Kuwait y Bahréin. Al menos uno de los proyectiles iba adornado con una calcomanía en la que figuraba Trump con el rostro magullado sobre un Estrecho de Ormuz clausurado, acompañado por la inscripción en farsi e inglés: "Hasta que el último soldado estadounidense abandone la región". |
La respuesta iraní no se hizo esperar.
Teherán lanzó una salva de aproximadamente 10 misiles balísticos contra objetivos situados en el norte de Israel.
Pero casi inmediatamente dio por concluida la represalia.
Una multitud congregada en Teherán el 7 de junio observa el paso de los misiles dirigidos contra el norte de Israel. A medida que los proyectiles atraviesan el cielo nocturno, los presentes reaccionan con vítores y muestras de exaltación colectiva. |
Washington optó por intervenir principalmente a través de canales diplomáticos, buscando contener una escalada adicional.
En términos estrictos,
ello evidenció una divergencia operativa dentro de la coalición: durante la última semana no se produjo ningún ataque conjunto o simultáneo de Estados Unidos e Israel contra Irán, sino acciones diferenciadas y ejecutadas de manera independiente por cada actor.
Llamó poderosamente la atención la declaración de Netanyahu al explicar la,
"represalia de la represalia" pues dijo que lo hicieron ¡para evitar "un ataque nuclear" de Irán...!
Netanyahu afirmó que el ataque israelí evitó una amenaza nuclear iraní. Sin embargo, también podría interpretarse como un intento de comprobar hasta qué punto Irán dispone realmente de las capacidades estratégicas que dice poseer. |
Durante décadas ha advertido sobre la inminencia de una capacidad nuclear militar iraní y ha invocado esa amenaza como una de las principales justificaciones de sus políticas de seguridad y de sus posiciones beligerantes hacia Teherán.
No debería sorprender...
Tras años de advertencias reiteradas que no llegaron a materializarse, existe la posibilidad de que esta dinámica de confrontación sostenida termine convirtiendo aquella predicción en una profecía autocumplida:
precisamente como consecuencia de los esfuerzos destinados a impedirla.
De todos modos, la lógica detrás de esa conducta no resulta evidente.
Si el objetivo fuese evitar una eventual represalia nuclear iraní, cabría preguntarse por qué insistir precisamente en aquellas acciones que Teherán ha identificado como "líneas rojas".
¿Qué sentido tendría profundizar la escalada mediante ataques sobre Beirut?
¿Atraer el fuego nuclear?
Una posible interpretación es que la dirigencia israelí no considere creíbles tales advertencias y asuma que Irán carece aún de la capacidad o de la voluntad política para llevarlas hasta sus últimas consecuencias.
¿Cómo habría obtenido Irán el arma nuclear operativa?
¡No se trata únicamente de enriquecer uranio!
¡Hay que poseer el dispositivo de detonación!
Según Johnson y Escobar los dispositivos de detonación fueron adquiridos de un tercer país con capacidades comprobadas en este ámbito.
Podría ser casualidad pero...
¿Quién ha visitado Pyongyang los días 8 y 9 de junio, cuando se desmadró de nuevo la situación en Medio Oriente?
Pues nada menos que el presidente chino Xi Jinping, quien no visitaba a su vecino desde hacía siete años.
El Líder Supremo Kim Jong-un toma las manos del presidente chino Xi Jinping durante la visita de éste último a Corea del Norte. |
Demás está decir que Corea del Norte, la nación rebelde que ha decidido conservar el poder atómico para enfrentar el acoso estadounidense y de sus férreos aliados Japón y Corea del Sur, viene siendo un eslabón fundamental - desde mi punto de vista - en la triangulación de la ayuda china a Rusia en su Operación Militar-Especial.
Raramente es Corea del Norte el anómalo en esta ecuación. Los otros tres poco se nombran.
Si Irán se nuclearizara, el "riesgo sistémico" de un desequilibrio regional sería invocado, especialmente por el Occidente Colectivo, con tonos cercanos al escándalo.
Se hablaría del inminente Holocausto o de la supuesta maldad inherente del "régimen terrorista de los ayatolás".
Pero la realidad es que, una vez ocurrido el fait accompli, ese escenario podría incluso terminar siendo aceptado y comprendido.
Irán no se habría nuclearizado por una voluntad expansiva propia, sino como respuesta a una presión estratégica que lo empujó a buscar una paridad disuasiva - una "Destrucción Mutua Asegurada" - con Israel.
Al mismo tiempo, para evitar que los demás actores relevantes de la región percibieran esa nueva situación como una amenaza directa, podría articularse un esquema de seguridad más amplio en torno a,
Pakistán - ya potencia nuclear - junto con Turquía, Egipto y Arabia Saudita.
De hecho, el primer paso ya lo dieron saudíes y pakistaníes el 17 de septiembre de 2025, cuando suscribieron su Acuerdo de Defensa Mutua Estratégica con la cláusula de,
"un ataque contra uno es un ataque contra ambos".
Aclaro:
ese pacto no hacía mención a ninguna limitación, vale decir, incluía la defensa nuclear...
El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, abraza al príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman, tras firmar un pacto de defensa conjunto en Riad, Arabia Saudita. |
El problema es que Israel persigue objetivos que exceden la mera neutralización del programa nuclear iraní.
La guerra está vinculada a la aspiración de neutralizar la influencia regional de Irán y de las organizaciones alineadas con Teherán, el "Frente de la Resistencia".
De manera recurrente, Netanyahu apeló en sus discursos a una dicotomía moral que presentaba a Israel como encarnación de "la civilización" y "el bien", frente a Irán y sus aliados, caracterizados como representantes de "la barbarie" y "el mal". En su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas del 27 de septiembre de 2024, exhibió dos mapas titulados "The Blessing" ("La Bendición") y "The Curse" ("La Maldición"). En el primero, representó a Israel - sin distinguir los territorios palestinos ocupados - junto con varios Estados árabes, vinculados por el corredor económico India–Oriente Medio–Europa (IMEC), como expresión de un futuro de prosperidad e integración regional. En el segundo, identificó a Irán y a los integrantes de la denominada "Media Luna Chiita" como una fuerza desestabilizadora que amenazaba el orden regional e internacional. |
El "Gran Israel" es un proyecto irredentista-imperialista que tiene lugar en algunos trasnochados pensamientos basados en seudo-preceptos religiosos. Algunos aseveran que el sionismo-revisionismo hasta reinterpretó las dos bandas azules de la bandera israelí diciendo que representan el río Nilo y el río Éufrates. |
En consecuencia, los combates han recrudecido.
Se terminó el "umbral inferior" por el cual una provocación en los márgenes impedía una reacción del centro. Irán acaba de optar por retomar la guerra activa.
Eso significa que Irán considera llevar la guerra a gran escala nuevamente.
Ya no hay "repudios" dialécticos o respuestas materiales extremadamente limitadas.
Y uno podría especular...
Si esa es la opción que acaba de tomar Irán para no ser llevados como tantas veces al engaño, a la dilatación de soluciones o al terreno del "umbral inferior",
¿Qué se guarda bajo la manga?
¿Sólo sus misiles y drones?
¿Solamente la encarnizada resistencia de Hezbolá, hutíes y milicias iraquíes amigas?
Aun no lo sabemos.
Esa frustración de no poder torcerle el brazo a Irán está llevando la situación hacia la segunda opción.
Pero la postura de Irán sigue siendo firme e inflexible.
No cederá su control sobre el Estrecho de Ormuz y no entregará, bajo ninguna circunstancia, su uranio enriquecido a Estados Unidos.
Y dirá que todo acuerdo es regional.
Así las cosas, los combates empiezan a trepar en intensidad y gravedad: el 9 de junio,
Trump acusó a Irán de haber derribado un helicóptero Apache (sin víctimas) sobre el Golfo de Omán.
Irán lo negó. Todo indicaba que es una excusa para emprender una serie de ataques.
Estos llegaron indefectiblemente, contra radares, equipos de comunicación y una estación de desalinización en el puerto de Sirik.
Irán respondió disparando unos 20 misiles y drones contra instalaciones estadounidenses en Kuwait, Jordania y Bahrein.
Este sería el momento indicado para que Irán demuestre que tiene armamento nuclear, pero aún no lo devela (o peor aún, no lo tiene).
si Irán está empleando con eficacia sus capacidades convencionales y ha logrado frustrar todos los objetivos de la coalición israelo-estadounidense,
¿por qué insistiría Teherán en revelar pruebas de posesión de armas nucleares...?
La respuesta sería:
¡porque no nos toman en serio...!
Irán habría deslizado esa posibilidad porque las provocaciones no se detienen, las negociaciones nunca son serias y no se admite la "realidad sobre el terreno".
La dirigencia iraní ya cree que existe un ciclo sin fin donde la única salida sería la nuclearización y la destrucción mutua asegurada. Entiéndase:
Estados Unidos vulneró constantemente su propia ficción de alto el fuego.
Israel jamás respetó la continuidad regional y pulverizó Líbano.
Asimismo, ambos no se ponen de acuerdo sobre sus intereses - discuten y patalean - pero siguen coalicionados y en colaboración íntima.
El periodista y analista geopolítico brasileño Pepe Escobar y el ex analista de la CIA y exfuncionario de la Oficina Antiterrorista del Departamento de Estado de Estados Unidos Larry C. Johnson, actualmente consultor internacional y editor del sitio Sonar21, han sostenido que Irán ya dispone de armamento nuclear o se encuentra muy próximo a adquirirlo. |
Pero Teherán lo ve como mala fe estratégica.
Israel la ve como su oportunidad histórica.
¿El resultado de esta convergencia?
Irán irá a la guerra, esta vez, por decisión propia...
Más allá de lo que asevere Escobar o Johnson, a estas alturas, la cuestión central ya no parece ser si Irán posee efectivamente un arma nuclear o si se encuentra a semanas, meses o años de obtenerla.
Lo verdaderamente relevante es que la posibilidad ha comenzado a condicionar el comportamiento de todos los actores involucrados.
La paradoja está allí.
Durante décadas, Israel y Estados Unidos justificaron buena parte de su política hacia Irán en la necesidad de impedir que Teherán alcanzara la capacidad bélica nuclear.
Sin embargo, las presiones acumuladas, las operaciones de cambio de régimen, los asesinatos selectivos y la guerra abierta de 2026 podrían haber creado precisamente los incentivos que antes no existían.
Si ello ocurriera, Oriente Medio ingresaría en una etapa completamente distinta.
La discusión dejaría de girar en torno a cómo impedir la nuclearización iraní para pasar a cómo gestionar sus consecuencias.
Como sucedió anteriormente con,
Israel
India
Pakistán
Corea del Norte,
Referencias
La palabra árabe fatwa (فتوى) significa literalmente "respuesta jurídica" o "dictamen legal". Es emitida por un especialista en derecho islámico (muftí) sobre una cuestión religiosa, moral, social o legal. No equivale necesariamente a una ley ni tiene siempre carácter obligatorio. Su autoridad depende de quién la emite y de la comunidad que la reconoce. En algunos casos una fatwa puede ser simplemente una orientación religiosa; en otros, si proviene de una figura de gran prestigio o autoridad política, puede tener importantes consecuencias prácticas.
Corea del Norte se adhirió al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) en 1985 bajo presión de la Unión Soviética. Sin embargo, durante los años noventa surgieron disputas con el organismo de inspección nuclear, la OIEA. En 1993, atento a las presiones estadounidenses de bombardeo e invasión, Corea del Norte anunció su intención de retirarse del tratado, aunque luego suspendió esa decisión en el marco de negociaciones con Estados Unidos. La situación volvió a deteriorarse a comienzos de la década de 2000 y, finalmente, Corea del Norte declaró su retirada efectiva del TNP en enero de 2003. Así, Corea del Norte se convirtió en el único país que se adhirió al TNP y luego anunció formalmente su retirada.
Fuente:https://www.bibliotecapleyades.net






















