Toda experiencia es simultánea y todos los aspectos de la conciencia
individual son meras chispas de la Gran Llama, la unidad, o esencia de la
Totalidad y esa chispa está dentro de cada célula de vuestro ser; conforma
vuestra esencia, vuestra divinidad.
En el proceso de los sucesivos renacimientos habéis venido a la realidad
física en momentos predeterminados de la evolución humana, ahora bien, desde
una perspectiva multidimensional, estos momentos pueden definirse óptimamente
como puntos determinados del continuo espacio-tiempo y ciertamente salís de la
realidad material constantemente, aunque pocas veces sois conscientes de ello.
En cualquier momento de vuestra experiencia de vigilia o de sueño podéis
deslizaros hacia mundos paralelos en los que también existís, y con los que
mantenéis resonancia, para vivir cualquier experiencia que vuestra esencia
requiera.


















