Dios Dijo:
Si hay que hacer alguna reverencia, Yo la haré.
Estoy a la altura desde la cual puede llegar una
reverencia. Aproxímate a Mi altura, amado, y luego ustedes se harán las
reverencias.
Tal como están las cosas, amado, tú trabajas mucho
mientras Yo me siento y disfruto. Vas ciego por al vida mientras que Yo la
conozco al derecho y al revés.
Tú te bloqueas, te preocupas, te pones ansioso mientras
Yo estoy contento. Tú haces todo el trabajo, y Yo me siento a mirar la
televisión del mundo.
Te mereces una medalla, y Yo te la voy a otorgar.
Tú le das consuelo al mundo.
El mundo, tal como se ve a sí mismo, requiere de un poco
de consuelo. Consuela al mundo, amado. Sostenlo como si fuera un cáliz de oro
para que todos lo vean y beban de él.
La conjetura del mundo ha sido que está en pedazos, y por
lo tanto sufre.