Bendiciones del solsticio.

Hola a todos. Hola Steve y Bárbara. Es un gusto estar aquí con ustedes nuevamente en VirtualLight Broadcast de este mes. Sé que esta es la transmisión para enero, pero puesta al aire el 22 de diciembre y estamos sintiendo todo lo que está ocurriendo ahora a fin del año y quiero enfocarme especialmente en la forma en que cerramos este año y unir ciertos cabos sueltos respecto a dónde estábamos el mes pasado, porque han llegado a mi conocimiento ciertas cosas fascinantes que han ocurrido.
El mes pasado hablamos de tener dos cerebros y aludí a una conversación en TEDx del biólogo irlandés Ruairi Robertson y quiero atar algunos cabos sueltos, ya que recibí muchos correos electrónicos al respecto con sus preguntas y comentarios y los aprecio. Gracias, me alegra que les haya gustado. Lo que encontré interesante al llevarlo a la conversación espiritual entonces, y a dónde quiero llevarlo este mes al continuar con el tema, es que este órgano invisible en nuestro intestino grueso, llamado nuestro segundo cerebro, que contiene todos esos microbios y que según prueba la ciencia produce la mayor parte de nuestra serotonina, por lo tanto es responsable de cómo nos sentimos. Es cuando nos sentimos bien, alegres, cuando queremos comunicarnos, estar en comunidad. Es lo opuesto a tener un microbioma que no está sano y es cuando nos sentimos más aislados. Lo interesante es que creíamos que eso lo creaba el cerebro, pero ahora nos dicen que está en el intestino.

Llevemos esto un poco más allá. ¿Cómo está ligado esto con el cerebro? ¿Qué pasa en él? Me encontré con algo que me parece fascinante y lo interesante es que es la versión de la ciencia, y esta es mi opinión, es la versión de la psicoterapia de la terapia inversa de Steve, Bárbara y el grupo. Es algo diferente, pero la intención es muy similar, hay paralelismo entre ellas. Se la llama EMDR, siglas de Eye Movement Desensitization and Reprocesing (or Reprograming). En español, Reprocesamiento y Desensibilización mediante el Movimiento Ocular. Lo que significa básicamente es que todos funcionan con lo que yo llamo en mi trabajo “una historia”. Lo llamo Los Cuatro Pilares. En los momentos fundamentales de nuestra vida tomamos decisiones críticas acerca de nosotros mismos. La primera es cuando aún no somos lo suficientemente maduros como para separarnos de las circunstancias. 

Si tenemos cinco años y es nuestra primera experiencia de miedo, como perdernos o separarnos de nuestros padres en un centro comercial, o si nuestro hermano tenía que cuidarnos y no lo hizo, tuvimos nuestra primera experiencia de algo y en lugar de decir: “Esta experiencia me hizo sentir así”, entramos en “luchar o huir” y nuestro intestino libera una cantidad de químicos, el cortisol empieza a elevarse, tenemos que ponernos a salvo. ¿Y qué creamos? Creamos memorias y creamos un recuerdo en primera persona al decir: “No estoy a salvo” o “No estoy bien” o “Tengo miedo”. No decimos: “Esta situación me hizo sentir así”, decimos “Yo soy así”. Eso se aplica continuamente en la vida: “No soy suficientemente bueno”, “No soy suficientemente inteligente”, “No soy amado”, “No soy visible”, “No soy digno de ser visto”, etc. Entonces ¿qué pasa? ¿Adónde se fueron esos recuerdos? Se almacenan en nuestra memoria a largo plazo.

El EMDR y la Terapia Inversa son espectaculares para cosas como el trauma agudo, el síndrome de estrés post traumático, etc. Pero llevemos eso a una conversación cotidiana. Todos hemos emitido juicios respecto a nosotros mismos que luego almacenamos en nuestra memoria a largo plazo. Ahora bien, ¿qué hay del movimiento ocular rápido? porque creo que eso es interesante. El grupo habla mucho de eso en las clases de los Maestros de Luz. Lo llama scatter shot (mirar rápido, sin detenerse, yendo de un punto a otro en distintas direcciones) ampliando la mirada periférica, intentando captar cosas. Ellos dicen que los ojos son proyectores. Eso siempre me fascinó. 

Lo que empiezo a relacionar es cómo funciona el cuerpo. Todos los días nos levantamos esperando que funcione como lo hace: cómo vemos, cómo lo vemos, cómo caminamos, cómo respiramos, todas esas cosas en piloto automático, sin detenernos a reconocer 1) lo que está haciendo por nosotros, 2) cómo lo está haciendo y 3) qué hay más ahí que ni siquiera estamos investigando porque no estamos en automático, hay un montón de energía ahí. Fuimos construidos y conectados y nacimos de cierta manera, en un tiempo determinado, con ciertas personas que elegimos, con un cierto equipo de asistentes en el Hogar que son familia del alma que nos dice: “Tú vas, nosotros te guiaremos, seguiremos alineando las cosas. Nuestra única tarea es dejarlas entrar, alinearlas a todas alrededor de tu cuerpo de energía. Sabemos lo que deseas, pero tienes que crear espacio, tienes que abrir una ventana y dejar que entre. Tienes que encontrar la forma de coincidir vibratoriamente para dejar que entre”. 

Esa es la conversación espiritual que todo el mundo llama “woo woo” (NT: cosas que los escépticos consideran poco fiables como el trabajo energético, el reiki, el poder de los cristales, lo paranormal, las enseñanzas orientales adaptadas a occidente, etc.) Científicamente, estamos demostrando que todos esos sentimientos provienen del intestino, se almacenan en el cerebro, y cuando encontramos la forma de ir atrás, acceder a eso y traerlo de la memoria a largo plazo a la memoria funcional, al presente, y lo observamos y reconocemos, tenemos la capacidad de preguntamos: “¿Esto de mí es cierto aún?” “¿Creo eso de mí?” “¿Todavía me siento así?” “¿Quién soy, auténticamente?” “¿Me caigo bien?” “¿Estoy bien siendo yo?” “¿Me siento segura?” “¿Siento que me ven?” “¿Dónde estoy negociando?” “¿Hago intercambio?” “¿Me convierto en alguien diferente según en qué compañía esté para poder recibir algo de ellos, para externalizar mi amor, para exteriorizar mi bienestar?”

Se torna muy interesante porque ahora hemos pasado del equinoccio de otoño a días más largos de mayor oscuridad y menos luz de día. Y siempre ocurre en el Hemisferio Norte en el cuarto trimestre del año, que es el tiempo en el que estamos terminando, en el que si les pasa como a mí, han estado reflexionando en un año así. Este ha sido un año crucial en mi vida, ha sido un año de cambios en ella. Si se parecen en algo a mí, este año puede haberlos puesto de rodillas. Tuve una lesión física, pero también tuve que atravesar una cantidad de otros procesos. La lesión física fue la forma más rápida, más notoria, de hacer que me sumergiera profundamente en todas esas cosas que están almacenadas en la memoria a largo plazo y las sacase a la luz para poder rever de veras quién soy yo en realidad, qué me gusta de mí y qué es lo que sigo arrastrando en las sombras, qué está arrumbado en ese armario y cómo puedo sacarlo afuera e investigarlo. 

¿Es esa criatura de cinco años la que tiene ese sistema de creencias? ¿Es esa niña de 12 años? ¿Esa adolescente? ¿Esa veinteañera? ¿Esas decisiones todavía están dominando mi juego? ¿Esa niña está dirigiendo todavía mi vida? La forma más rápida de descubrirlo es si todavía se están quejando de cómo funciona su vida y sienten que no tienen el poder de cambiarla. Si es así, la criatura de cinco años está dirigiendo su juego. ¿Y cómo cambian eso? Bueno, primero tenemos que dejarnos de mirar la condición externa e intentar que todos cambien para que nos hagan sentir bien.

En cambio, tenemos que ver de dónde vino eso. ¿Cuándo tomamos eso como algo cierto? ¿Cuándo ocurrió? ¿Y cómo ajustamos nuestra historia? Ese tratamiento psicoterapéutico hace exactamente eso, al igual que la terapia inversa. La forma en que mi equipo lo supervisa y vemos dónde tomamos esas decisiones es exactamente eso. Y cuando lo relacionamos con esta época del año, y a medida que salimos de la larga oscuridad, a medida que entramos en el solsticio de invierno donde la luz de día es más larga y hay más luz, podemos comenzar a ver una relación celestial con la forma científica de ver las cosas, mezclada con nuestra conversación espiritual y tenemos ese punto de nexo de poder donde nuestro cuerpo ya está haciendo todo eso: él sabe cómo hacerlo.

Ustedes sencillamente no han descifrado cuán poderosos son. Por eso, antes de que terminen este año y hagan cosas tradicionales como: “¿Qué aprendí?” “¿Qué quiero dejar ir?” “¿Dónde quiero cambiar?” “¿De qué estoy orgulloso? ¿Qué logré?”, sepan que no siempre se trata de lo negativo. Tienen que ver realmente en qué trabajaron duro, qué consiguieron, cuánto tiempo y esfuerzo pusieron en las cosas. Y no lo basen en lo monetario, y en la cantidad de clientes, en ese tipo de evaluación, sino solo en su disposición de mostrarse, de aparecer por sí mismos, de aparecer por otros. Estén orgullosos de lo que lograron en 2018.

Así que está la forma tradicional de encarar el fin de año, pero también está esta oportunidad de unir realmente algunas de las piezas a medida que avanzan por este cuarto trimestre y que es si han limpiado su armario, si han descifrado y han hecho una limpieza espiritual de su propio sistema de creencias respecto a sí mismos, porque una de las cosas que me quedaron de la canalización del mes pasado fue cuando apareció el Guardián del Tiempo y dijo que muchos de nosotros estábamos deseando que el 2018 se fuese rápido, pero íbamos a tener más en el 2019. Lo sentí como: “Meg, te está mirando”. Y lo acepté. Todo está referido a las relaciones, ¿no es así? Todo está referido a cómo desarrollamos nuestras relaciones con todos los demás y el grupo ha estado convocando a las personas para que se unan en comunidad. Personalmente, me gustaría una humanidad colectiva en terapia inversa, creo que le vendría bien a todo el colectivo. Digo, nada más…

Pero seriamente, ¿qué están haciendo por sí mismos, para comenzar a darse cuenta de lo poderosos que son y cómo funcionan? Tienen ese segundo cerebro que está interpretando su medio ambiente y lo interesante es que eso entra en la epigenética, ¿no es cierto? La ciencia no ha avanzado demasiado con eso, pero Bruce Lipton ciertamente lo ha hecho y esa es la ciencia de demostrar, de probar en física cuántica que lo que sienten, que lo que piensan, es su cuerpo que se vuelve a alinear para adaptarse a ello. Es realmente importante que resuelvan si esa criatura de cinco años está dirigiendo su juego y que reajusten sus creencias. Y eso lo consiguen observando las cosas que han logrado y los momentos que han pasado en introspección, reconociendo cuándo están negociando por su bienestar y cuándo no se están conectando consigo mismos y con su equipo y no están manifestando las intenciones de hacerlo. Y eso trae algo realmente interesante, ¿no? La intención. Todo es una conversación energética en primer lugar. 

Pero según opino, la intención es doble. Tenemos la intención que establecimos de decir: “Está bien, 2018, gracias por las profundas lecciones, gracias por el intenso crecimiento, gracias por casi hacerme polvo. Me volví más fuerte gracias a eso, más inteligente. Me liberé de la sombra, salí del armario, me liberé de la vergüenza, realmente examiné todo y decidí lo que iba a dejar ir, comprendiendo de dónde venía, estando dispuesto a liberarlo con algo de gracia y traer el 2019”.

Y quiero que el 2019 esté lleno de soltura, ¿saben?, que sea más tranquilo, que sea un poco más llevadero. Ese es un gran trabajo de intención, ¿cierto? Todos lo hicimos. ¿Pero están teniendo la intención sin haber limpiado lo que está almacenado en su memoria a largo plazo? ¿No han ido atrás y se han figurado si ese niño interior no está pataleando ahí? Porque es una conversación energética, y si su energía está fracturada, y por un lado expresan sus intenciones, pero por el otro al decir que quieren que el año sea más tranquilo piensan que no saben si lo merecen. Les gustaría un compañero amoroso, pero no están seguros de ser capaces. Les encantaría ganar más dinero, pero dudan si podrán mantenerse con un trabajo espiritual. Tienen problemas de autoestima, tienen problemas de amor, de amor por sí mismos. Tienen una intención fracturada, ¿no es así? ¿Y qué piensan que les va a dar a cambio el Universo en ese combate? 

¿Cómo se va a alinear para ustedes? Va a entrar en ambos, va a ser rápido y va a ser agitado: “Es bueno”, “No es bueno”, “Es bueno, no lo es, es bueno, no lo es”. Si quieren que eso se combine, necesitan esa intención combinada.

El trabajo, a nivel espiritual, es terminar su año sin tener miedo de revisar esa memoria a largo plazo, de revisar qué decisiones tienen aún como verdades acerca de sí mismos y no enterrarlas más. Sáquenlas a la luz del solsticio, cuando portamos más luz. Cuando crean espacio, cuando dejan salir eso a la luz, pueden transformarlo, pueden realinearlo, pueden decir: “Puedo ver dónde experimenté eso por primera vez y tomé esa decisión y ahora estoy yendo adelante de esta manera”. Y hacer el trabajo interno que eso implica. Y ahí es donde crean y se colman en su campo. Ahí es donde abren una ventana y permiten que entre más luz. Todas las cosas están tratando de llegar a ustedes, todas las cosas que los apasionan y les encantan y quieren y desean, pero piensan que están demasiado lejos y no son posibles para ustedes. No es que no estén, están justo aquí, en el límite de su campo de energía, tratando de entrar, pero esas dudas y problemas de autoestima lo mantienen completamente bloqueado. 

Tienen que desenmarañarlo y darle sentido.

Celestialmente, durante el solsticio de invierno, ahora y durante la semana siguiente, están en una energía muy poderosa para hacer este trabajo. Así es que los insto a que terminen este 2018 observándolo y analizando las decisiones que tomaron. Realmente sáquenle provecho a aquello que los enorgullece y vean cómo pueden crear su relación primero con ustedes mismos y luego con otros de una forma más auténtica, dinámica, hermosa, que sea más útil. 

Creo realmente que una persona que está más alineada consigo misma es mucho más poderosa que cientos o más de los que están desempoderados. Nunca tuvo que ver con los números, ¿no es así? Somos pocos, pero poderosos. Y si empiezan a dirigir su juego desde una intención combinada y ella es clara y pura, y esa conversación de la energía va primero, entonces lo que comienzan a alinear para sí mismos se vuelve muy mágico y cuando lo hacen es natural que lo quieran compartir y así es como nos expandimos. Creo firmemente que ese es uno de los desafíos que nos dio el grupo al ir hacia el 2019 cuando hablaron de que nos uniéramos en comunidad.

Pero antes de unirse en comunidad, ¿cuál es el “tú” que está surgiendo? ¿Es su versión 2018 que necesita liberar algunas cosas y se está abriendo a su nueva versión 2019, a esa nueva alineación de su energía luego de haber trabajado tanto? Eso es lo que espero. Esta época está totalmente referida al trabajo de auto-investigación. Y avanzamos, un pie delante del otro, averiguándolo. Pero cuando lo resolvemos primero desde nuestra alineación, viene con mucha más gracia. Y entonces empezamos a ver realmente cuánto está haciendo nuestro cuerpo. Eso es increíblemente poderoso y ni siquiera hemos comenzado a aprovechar ese recurso, ni siquiera hemos empezado a revisar dónde está el centro de su poder. Y no creo que ustedes puedan hasta que empiecen a limpiar sus límites internos. De modo que ese es mi deseo para ustedes, ahí es donde estoy interviniendo en el juego y quiero compartirlo y desearles a todos un bendecido solsticio. Muy felices fiestas y feliz año nuevo. Nos veremos el año que viene. 



Por Meg Adamson-Gour
VirtualLight Holiday Broadcast
https://www.espavo.org/virtual-light-live-page/ 
Traducción: Traductoras voluntarias de Espavo.
Enero 2019



Fuente:
www.trabajadoresdelaluz.com
13 de Enero 2019