Satya - Exteriorizar lo que llevamos dentro.


Comentario

Alma Luminosa, para comprender más fácilmente cuánto la sanación requiere exteriorizar aquello que existe dentro de nosotros, puedes pensar en estas imágenes.
Una herida abierta, contiene inevitablemente tierra, arena u otro material: si no se aparta todo esto, a nada sirven los ungüentos o cualquiera medicina, y si se trata de cerrarla, lo que ha quedado dentro crea infección y empeora la herida.

Imagina una vasija vacía: en ella puedes poner todo lo que deseas sólo si está vacía. 
Piense en una puerta detrás de la cual existen bellezas inimaginables: si no la abres, no podrás ver nada, ni gozar de lo que estas bellezas pueden ofrecerte.

Así, también nuestras bellezas, nuestros tesoros sólo pueden emerger si abrimos la puerta del corazón.

E incluso aquello podría llevar sanación, alegría y todo lo que deseamos, no puede entrar si nosotros no abrimos esta puerta.

“... Ven a Mis brazos haz que te abrace fuerte, imagínaMe con una sonrisa y siente que la estoy donando a ti, permite a Mi Amor de entrar en la profundidad de tu corazón. 
Sintiéndote tan amada, será más simple abrir tu corazón y dejar salir los sufrimientos y todo aquello que lo está sobrecargando.

No pienses nunca de tener que renunciar a nada, sino simplemente de transformar, de sanar, de permitir al Amor y a la alegría de entrar dentro de ti, junto a todo lo que es necesario para tu corazón, para tu cuerpo.

Comparte tus temores, tus necesidades, tus dolores, y expresa la soledad que estas sintiendo.
Ábrete y comparte también tus lágrimas.
La grandeza consiste en saber compartir.

Un niño, con la misma espontaneidad y sencillez, te regala una sonrisa o llora entre tus brazos, y luego vuelve a sonreír.
También tú, con la misma sencillez, dona tu sonrisa y comparte tus lágrimas, dona tu alegría y comparte tu tristeza, dona tu Amor y pide Amor.
Todos los ‘Corazones’ saben sonreír, llorar, alegrarse, viven momentos de tristeza o alegría, viven todos los sentimientos, pero no todos los ‘Corazones’ eligen manifestar todo esto.

Muchos ‘Corazones’ temen esto, otros corazones se protegen reteniendo todo o manifestando sólo aquello que es considerado bonito, bueno y que da alegría.
Si piensas que todo viene del corazón, ya no ocultarás nada, y verás cuánto más simple será compartir, cuánto Amor y ayuda vendrán a ti.
Abraza y déjate abrazar, da alegría y pide consuelo, comprende a todos y a todo.
Este equilibrio te llevará a expresar la fuerza que existe en ti y la Fuerza del Alma, te llevará a la verdadera grandeza.”


“... Imagina un prado cubierto de nieve blanca, dónde la mirada no ve más que este manto blanco, pero abajo hay vida, hay movimiento.
Quien de lejos observa, nada divisa, y todo parece detenido. Pero debajo de la nieve hay fermento, y poco a poco las semillas toman forma, los brotes superan la nieve, las flores se abren al sol. 
Y con el sol salen otras Criaturas que con su tibieza sienten la llamada de la primavera.

Esta es la clara expresión de tu Ser.
Si eliges de continuar tu crecimiento, no puedes mantener tu manto blanco e intacta, porque no puedes detener lo que está empujando por salir, aquello que desde hace tiempo se ha preparado para salir.
Todo el movimiento que antes no se divisaba pero existía, tú lo sentías, aunque no lo comprendías. 

Este movimiento ahora está empujando tus bonitas flores y todo lo que está listo para salir, a superar el manto blanco.
Y no existe nada que pueda detener éste brotar, éste emerger, sino el detener tu crecimiento e impedir a tu Alma de ser libre
Si sientes que dentro de ti hay un volcán que está a punto de estallar, no le temas: piensa que estás permitiendo a estas flores bellísimas y perfumadas de brotar, estas permitiendo a tus tesoros de brillar al sol.

Recuerda que la fatiga verdadera existe en el retener y en el impedir, nunca en el dejar fluir o en el permitir que todo emerja. 
No mires nada de lo que está saliendo, si no cuando éste haya sido iluminado, porque puede parecerte no coloreado, no luminoso.
Si el sol sobre ello harás resplandecer, podrás divisar sus bonitos colores.”


Pregunta:

No me han diagnosticado ninguna enfermedad, pero tengo un grande malestar en todo el cuerpo y en el corazón.

Respuesta:

“Estás sintiendo los empujones desde lo más profundo de quiere emerger, está emergiendo, tiene que emerger.
Otras veces he llevado esta claridad a ti, pero temes de dejar salir todo lo que existe en aquella profundidad, porque sabes que por encima de ella están las experiencias de esta vida, los pensamientos que no comunicas a nadie, los sentimientos que tienes ocultos, y te olvidas que debajo de toda capa sutil del pasado existe lo Antiguo.

Estás pensando que estas cosas pueden traerte sufrimientos, y que para dejar que todo emerja tendrás dificultades, pero no será así.
Una vez más te confirmo que una fuente existe dentro de ti, y tú no usas más que poca agua…

Observa cuánto temes el silencio porque sabes que el contacto con tu Alma permite la escucha de lo que el corazón está diciéndote, temes de llevar claridad dentro de ti, de hacer conocer la gran fuerza que existe en ti.
Una flor libre en el prado crece muy de prisa, puede difundir su perfume, donar sus colores.

Pero cuando está cubierta de hojas secas o de tierra, hace mucho esfuerzo por salir…
Serenamente quita la tierra y deja brotar no una flor, sino todas las flores bonitas que tienes en el corazón.”


Pregunta:

Te pido de ayudarme a comprender lo que me lleva a sentir una gran rabia, y a tener un continuo nerviosismo que no logro contener.

Respuesta:

“Has elegido de crecer, de evolucionar y tu Alma te impide reprimir.
No reprimas nada, siente el todo como parte de una prenda que estás lista a dejar ir en el río.
Si continuas eligiendo de crecer con integridad, descubrirás la fuente y las raíces de aquello que te lleva a expresar cuanto no querrías.
Así podrás sanar, transformar, o quitar cuánto es necesario.
Y permanecerá en ti la fuente que ahora existe, pero el agua será diferente, será un agua que calmará la sed de tu Alma y de muchas otras Almas.

Puedes decir: 
– Soy consciente de todo lo que está ocurriendo en mí, ahora voy a descubrir las raíces y elijo desarmar o quitar lo que es necesario.
Voy a descubrir mi fuente para transformar todo en agua fresca que calmará la sed de mi Alma y de otras Almas – .
Recuerda que no todos los tesoros están dentro de los cofres, muchos están escondidos en la tierra, y a menudo los cofres están en todo caso escondidos en la tierra.
He aquí porque mientras se quita la tierra que cubre estos cofres y esconde los tesoros, os tiene que ser la certeza y la alegría de hallar los propios tesoros.

Siempre y cuando se tenga el coraje de limpiar lo que no parece para nada un tesoro, de quitar la tierra que lo cubre, si se permite a los tesoros bellísimos de brillar al sol.
No temas tu tierra, no tengas miedo de tomarla entre tus manos, ni que alguien la vea, porque ese alguien puede ayudarte a quitarla.
Solamente tú piensas que no es tierra buena.

He aquí por qué solo tú puedes elegir de mostrarla, de mirarla, de quitarla, de dejarte ayudar para quitarla.
Pero es necesario un paso más: debes amarla.
Y sabrás hacerlo recordando que debajo de ella existen tus tesoros más bellos.
Recuerda que Nosotros os tomaremos en brazo con todas vuestras ropas, no siempre nuevas, no siempre limpias; os amamos ininterrumpidamente, también cuando os alejáis de Nosotros o no queréis jugar con Nosotros…

Pensando a esto di: 
– Con Amor tomo entre mis brazos a mi Niña y cada parte de mi – .
Y siéntete feliz por hacer esto. Sé feliz cuando, si tú lo quieres, pides y permites, alguien tome entre sus brazos a tu Niña y cada parte de ti, incluso tu tierra.
Un día sabrás cuánta alegría trae ayudar otros ‘Corazones’ a hacer esto, y comprenderás que nadie juzga no buena esta tierra tanto como quien la tiene.

No sigas reprimiendo estos sentimientos ni estas expresiones tuyas.
Recuerda que detrás de ellas hay siempre sufrimiento, un dolor que ha sido reprimido, un vacío, una falta, una frustración.
Pero cuando todo es aceptado y existe la alegría por descubrir, todo se transforma en agua que calma la sed, en Luz que ilumina.
Y tú tienes que mucha agua para dar, mucha Luz para expandir. 
Estate preparada para lo nuevo, y no temerás ni de descubrir las raíces, ni de ir a la fuente de estos sentimientos, de esta expresión tuya, ni de otras.”


Pregunta:

Tengo miedo de toda esta confusión que siento dentro de mí.

Respuesta:

“Es el susurro del viento: no le temas, ámalo.
Temes que sea el inicio de una tempestad, de una tormenta.
Ciertamente, el viento hace volar las hojas, hace descubrir lo que debajo de ellas hay, pero también trae los perfumes más intensos, puede traer la primavera y alejar las nubes para hacer que el sol resplandezca.

Y cuando levanta las hojas y las hace volar intensamente, es para permitir a las semillas que hay en la tierra, de brotar y de florecer más de prisa.
Estás temiendo éste descubrir, éste dar vueltas las hojas secas, porque olvidas que debajo están siempre los brotes que el Alma ha elegido de hacer brotar o florecer.
Una vez más observa la Naturaleza: el campesino con Amor quita de los campos las hojas y las ramas secas, para permitir a la hierba de brotar libre y rápidamente.

Así es también para ti, por todos.
A veces el campesino, haciendo esto, descubre piedras que primera no había visto, que las lluvias han hecho emerger, pero que las hojas han luego escondido de nuevo.
Él no piensa de herir la tierra quitando las piedras, sino de adornarla y de hacerla aún más fértil.

Hazlo y piénsalo así también tú.
Estás haciendo que tu tierra sea muy fértil, estas permitiendo a todos los brotes de brotar.
Y cuando sientas el susurro del viento, quiérelo como un medio, una ayuda, un amigo.
Y con él sentirás dulces perfumes, confortarte con brisas nuevas, que te ayudarán sencillamente en tu camino. 

Cuando con tus manos quitas hojas y ramas secas, te alegras pensando que tus manos recogerán luego las flores que nacerán de ella.
Mantén la mirada en tu corazón para donar a estos brotes el agua que necesitan y los cuidados más amorosos. 
Y estate lista para acoger los brotes del Antiguo, los brotes de las semillas nuevas que siempre a los terrenos fértiles Nosotros llevamos.
Recuerda que Yo siempre estaré junto a ti en quitar las ramas secas y las hojas, pero también para alegrarnos juntos cuando te embriagues con el perfume de las bonitas flores que en tu terreno nacerán.”


Pregunta:

¿Pero esta dolencia física la sanaré?

Respuesta:

“Definitivamente sí, si ya no retendrás nada, si ya no reprimirás nada, si hicieras todo lo que es necesario, si Me pedirás de ayudarte.
A veces alguien elige no dejar salir algo, mientras que tú ahora estás temiendo sólo de hacerlo: esto, es muy diferente.
Sientes miedo porque temes que todo podría escaparse de tus manos y estallar. 
Siente cuantas cosas estás reprimiendo.
Observa cuantos deseos estás escondiendo.

Y cada cosa contenida, reprimida, crea nudos, cargas: el cuerpo los siente y los manifiesta de maneras diferentes.
Canta a más no poder cuando temas de expresar los sentimientos que existen dentro de ti. Grita con intensidad cuando sientes que están saliendo, y en voz alta di: 

– Estoy eligiendo de permitir esto libremente – .
Así no te sentirás obligada ni por tu Alma, ni por tu corazón, ni por tu cuerpo, ni por ninguna otra cosa, a tener que dejar salir aquello que existe dentro de ti, te sentirás libre de expresar todo.
Y sintiéndote libre, no temerás hacerlo.

Necesitas gritar, hacerte escuchar, necesitas cantar a más no poder, necesitas expresar intensamente tu Esencia.
Haz esto, y tu cuerpo se alegrará contigo. 
Nacerán en ti las ganas de bailar, y tu cuerpo te dará las gracias por todo esto.”





Extraído del libro: Sanarse y ayudar a sanar
Autora: Satya
Además de estos libros hemos publicado 22 pequeños-e-book:
http://www.suonidiluce.com/es/libros/libros/peque%C3%B1os-e-books/



http://www.trabajadoresdelaluz.com
23 de Noviembre 2017