
Masaje de diafragma utilizando aceite al que se
le pueden añadir esencia de bergamota, lavanda o alguna otra relajante siempre
que lleve más cantidad de aceite base.
-Ponemos las manos juntas sobre el plexo solar
(el punto donde acaba el esternón), y mientras hacemos respiraciones profundas
deslizamos la mano con una presión firme y en espiración de punto donde estamos
hasta el ombligo varias veces.
– Partiendo del mismo punto podemos durante la
espiración hacer una presión profunda por todo el borde de las costillas. Ambos
ejercicios se pueden realizar un mínimo de tres veces.
– Por último podemos mantener la mano sobre el
plexo y seguir el movimiento que sigue el tejido y seguirlo hasta que se
centre, o poner las manos a ambos lados de las ultimas costillas y seguir el
ritmo de la respiración.
Para evitar que nuestro diafragma se contraiga
lo mejor es intentar respirar bien y practicar en caso de necesitarlos técnicas
de relajación. El bloqueo del diafragma puede ofrecer una cantidad de síntomas
en la persona muy desagradables, como puede ser: cansancio, hormigueo,
angustias, tristeza, miedo, rabia, ganas de vomitar, sensación de ahogo,
tensión muscular generalizada. Y todo ello es debido a que el diafragma es el
centro de todas las cadenas musculares del cuerpo humano.
Respiración torácica resistida.
Un ejercicio más avanzado que entrenaría la
respiración y su musculatura consiste es colocar algo pesado sobre tu esternón
y abdomen de forma que limite la expansión de ambos. Al realizar la
inspiración, fija la atención a la expansión lateral costal. Con este ejercicio
potenciarás la fuerza de los músculos inspiradores. Si te resulta incómodo el
peso sobre el esternón puedes hacer una autoresistencia con las manos.
Coloca una mano sobre el esternón y otra sobre
el abdomen durante la inspiración realiza una contraresistencia a la expansión.
Siente como hay una ligera resistencia a la elevación del esternón y del
abdomen, las manos acompañan el movimiento de descenso durante la espiración.
Ahora prueba lo mismo pero abrazando con ambas manos las costillas. Este
ejercicio se realizará con respiración torácica, es decir, llevando el aire
hacia los lados de las costillas.
Durante la fase inspiratoria resiste lentamente
la expansión costal. Ten cuidado con la fuerza que aplicas. Durante la
exhalación realiza el movimiento contario, presiona las costillas para ayudar a
la fase de espiración. Este ejercicio también reforzará la musculatura
inspiratoria como los músculos serratos o los intercostales. Repite 6 veces y
luego respira de manera torácica con los brazos y el cuerpo relajado. Sentirás
mucha diferencia y cómo hay más diferencia en la expansión torácica tanto en la
inspiración como en la exhalación.
Automasaje con pelotas
Consiste en realizar un automasaje de liberación
miofascial recorriendo los bordes costales. Durante la exhalación presiona en
sentido descendente justo por el borde de las carillas costales. Sentirás al
finalizar estos ejercicios menos tensión a la inspiración como a la espiración.
Apertura de la cadena superior diafragmática y
cadena anterior del hombro en posición supina. Túmbate boca arriba y coloca los
brazos por encima de tu cabeza, en forma de V.
Realiza inspiraciones profundas con la caja
torácica y con expansión abdominal, a la vez que vas estirando los brazos
progresivamente durante esta respiración pausada.
Manteniendo esta posición, se hace una
inspiración abriendo las costillas y, en la espiración, se debe mantener las
costillas abiertas.
Este ejercicio se realiza durante unos minutos,
manteniendo el estiramiento y tracción progresiva de los brazos y costillas
durante el ciclo respiratorio. Te ayudará a estirar la musculatura inferior de
toda la cadena superior del hombro y diafragmática. Además, implicará la
tracción interna de parte de las conexiones aponeuróticas torácicas así como
descompresión de las vísceras de la pelvis menor.
Fuente: ayurvedadeltibet.com
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30 de Marzo del 2016